Lo que parece “suciedad” en la playa es Posidonia oceanica, y es clave en el Mediterráneo

Lo que parece “suciedad” en la playa es Posidonia oceanica, y es clave en el Mediterráneo

Todos los veranos se escuchan comentarios como: “Qué sucia está hoy el agua” o “¡Qué asco, está todo lleno de algas!”.

Al final de este artículo entenderás por qué ninguna de estas quejas es del todo correcta.

Para empezar, primero hay que saber qué es exactamente la especie que protagoniza este artículo.

El pulmón del Mediterráneo

Posidonia oceanica es una planta marina.

Es endémica del Mar Mediterráneo, lo que significa que solo vive ahí y que no se encuentra en ningún otro mar ni océano del mundo. Forma grandes praderas submarinas en aguas poco profundas (desde la superficie hasta unos 40 metros de profundidad), ya que necesitan aguas limpias y bien iluminadas para crecer.

Se dice que es “el pulmón del Mediterráneo” porque absorbe grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) y produce entre 4 y 20 litros de oxígeno por metro cuadrado al día. Esto la convierte en una de las fuentes de oxígeno más importantes de las costas mediterráneas.

Crédito: https://www.fundacionaquae.org/wp-content/uploads/2016/11/poseidonia-oceanica--1024x768.jpg

Como te decía al principio, Posidonia es una planta marina, también llamada fanerógama marina. No es un alga. Esta confusión es muy común, probablemente porque no se conoce bien qué diferencia hay entre un alga y una planta marina.

Entonces, ¿cuál es la diferencia?

Diferencia entre algas y fanerógamas marinas

Está principalmente en las partes que conforman su estructura.

Las algas están formadas por tres partes muy simples:

  • Rizoides. Sirven para anclarse en el suelo y absorber nutrientes (como las raíces de las plantas).
  • Cauloides. Son los ejes que sostienen al alga (como los tallos de las plantas).
  • Filoides. Láminas fotosintéticas, con funciones similares a las hojas de una planta.

¿Ves que las algas tienen estructuras que recuerdan a las de una planta, pero que son menos complejas?

En cambio, las plantas marinas o fanerógamas están compuestas por tejidos verdaderos más desarrollados, como los de las plantas terrestres:

  • Raíces. Permiten anclarse en el suelo y absorber nutrientes.
  • Rizomas. Son tallos subterráneos horizontales que les ayudan a anclarse mejor al fondo y a expandirse.
  • Tallo. Sostiene la estructura de la planta.
  • Hojas. Sirven para realizar la fotosíntesis y el intercambio de gases.

Además, a diferencia de las algas, las fanerógamas también producen flores y frutos.

Crédito: traducido a partir de la imagen de Li Yuqiang / China Dialogue Ocean.

Historia evolutiva

Todo esto cobra mucho más sentido si miramos la evolución de las algas y las plantas marinas a lo largo de la historia.

Como ya sabes, la vida se originó en el agua. Millones de años más tarde, parte de los primeros seres vivos salieron para conquistar el medio terrestre, mientras que otros se quedaron en el agua.

Los antecesores de las algas nunca llegaron a salir a tierra, por lo que estas siempre han vivido sumergidas.

Por el contrario, los vegetales que salieron a tierra firme evolucionaron hacia plantas cada vez más desarrolladas, como grandes árboles y plantas con flores. Pero a algunas de estas últimas no les terminó de gustar la superficie. Así que, con el tiempo, estas plantas con flores volvieron al agua y dieron origen a las plantas marinas o fanerógamas, como Posidonia oceanica.

Historia evolutiva desde las primeras algas hasta las fanerógamas marinas, pasando por el desarrollo de los helechos, coníferas y plantas con flores. Crédito: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/08/Seagrass_evolution.png

La vida después de la muerte de Posidonia oceanica

Cuando la planta envejece, sus hojas se marchitan, se sueltan y caen a la arena. A partir de aquí, pueden sufrir tres destinos:

  1. Formar bermas o “banquetas”. Las hojas son transportadas hacia la costa y se acumulan en la orilla formando grandes montones.
  2. Formar bolas de Posidonia. Son esferas constituidas por las fibras de las hojas. También se conocen como “bolas de Neptuno” (como referencia al dios romano) o “egagrópilas” (por su parecido a los restos regurgitados por algunas aves).
  3. Ser distribuidas hacia aguas más profundas o integrarse en el sedimento marino.
Crédito: https://cronicasdeunamonite.wordpress.com/wp-content/uploads/2016/08/cimg7644.jpg https://i0.wp.com/elmedinaturaldelbages.cat/wp-content/uploads/2026/01/Posidonia-oceanica.jpg?ssl=1

Quiero centrarme especialmente en las bolas de Posidonia. Son muy llamativas y aparecen en prácticamente todas las playas mediterráneas. Lo curioso es que muchísimas personas (incluidos los habitantes locales) no saben que provienen de esta planta.

Formación de las bolas de Posidonia o “de Neptuno”

Se forman a partir de los restos de hojas muertas que caen al fondo del mar:

  1. Las olas y las corrientes marinas desprenden las fibras de las hojas caídas, que se arrastran por el fondo en zonas donde la arena forma pequeñas ondulaciones (ripple marks).
  2. Durante el movimiento, las fibras se agrupan con granos de arena y otros restos orgánicos, formando poco a poco una estructura esférica.
  3. Una vez formadas, las esferas son transportadas por el oleaje y las corrientes hasta la orilla de las playas.
Crédito: https://media.springernature.com/lw685/springer-static/image/art%3A10.1007%2Fs00227-021-03833-y/MediaObjects/227_2021_3833_Fig1_HTML.png

Definiciones de la imagen

  • Egagrópilas (aegagropiles): bolas formadas por las fibras de Posidonia que se acumulan en las playas.
  • Bermas o “banquetas” (banquettes): capas de hojas muertas que se depositan en primera línea de playa.
  • “Matte” (dead mattes): restos entrelazados de raíces, rizomas y sedimento que permanecen en el fondo marino.
  • Marcas de ondulación (ripple marks): pequeñas ondulaciones en la arena formadas por la acción del oleaje y las corrientes. Facilitan el movimiento de las fibras y la formación de las egagrópilas.
  • Exportación de materia (export of litter): transporte de los restos de Posidonia desde las praderas hacia el abismo (a la derecha) o hacia las playas (a la izquierda).
  • Playa (beaches): zona emergida del litoral donde se acumulan las egagrópilas y las bermas ya formadas.
  • Mar / zona de playa (sea / beaches zone): franja cercana a la costa donde el oleaje y las corrientes transportan hojas muertas y egagrópilas.
  • Pradera de Posidonia (Posidonia oceanica meadow): terreno sumergido donde la planta crece formando praderas densas.
  • Abismo (abyss): área profunda del mar donde puede llegar parte de la materia muerta procedente de las praderas.

Este proceso es importante para entender por qué estas estructuras son tan importantes para el ecosistema, de lo que te hablaré ahora.

Importancia ecológica y biotecnológica

En los mares y océanos, los elementos necesarios para la vida (como el carbono, el nitrógeno, el oxígeno…) no siempre están en el mismo lugar ni en la misma forma. Circulan constantemente entre los seres vivos, el agua, los sedimentos y la atmósfera. A esta circulación se le llama “ciclo biogeoquímico”:

  • “Bio” porque intervienen los seres vivos.
  • “Geo” porque participan componentes físicos del planeta, como el suelo, el agua y la atmósfera.
  • “Químico” porque implica el movimiento y transformación química de los elementos.

Y resulta que nuestra protagonista Posidonia oceanica juega un papel muy importante en algunos de estos ciclos, concretamente en el del carbono, nitrógeno y fósforo.

En esta tabla te resumo la función que desempeñan las hojas de Posidonia en los ciclos biogeoquímicos del carbono (C), nitrógeno (N) y fósforo (P).

Carbono (C)

Las hojas capturan CO2 durante la fotosíntesis y almacenan el C en sus tejidos. Cuando mueren, parte de ese C se entierra en el sedimento o se va liberando durante la descomposición.

Contribuye al almacenamiento de “carbono azul”*, ayudando a retirar CO2 de la atmósfera y a mitigar el cambio climático.

Nitrógeno (N)

Al descomponerse las hojas, liberan compuestos nitrogenados que pueden volver al agua o al sedimento.

El N es un nutriente clave para el crecimiento del fitoplancton, que es la base de la red trófica marina.

Fósforo (P)

El P de los restos vegetales se va liberando durante la descomposición de las hojas.

Es un nutriente esencial para procesos celulares como la producción de energía (ATP) y la formación de ADN.

* Carbono azul

El “carbono azul” es el carbono capturado por los ecosistemas acuáticos como las marismas, manglares, pantanos, praderas marinas… Por su parte, el “carbono verde” es atrapado por los ecosistemas terrestres que conocemos, como los bosques.

En otras palabras, allí donde vayan los restos de Posidonia, llegan también nutrientes y elementos esenciales que pueden transformarse y ser aprovechados por otras partes del ecosistema.

Importancia ecológica de las bermas o “banquetas”

Crédito: https://maupanphoto.com/images/igallery/resized/11601-11700/2013_06_29_004-11629-908-670-100.jpg

Existen muchos estudios sobre la importancia ecológica de las bermas o “banquetas” en las playas:

  • Intervienen en los ciclos biogeoquímicos anteriores.
  • Aportan nutrientes para toda la red trófica costera.
  • Al acumularse en primera línea de playa, actúan como “escudo” contra las mareas y el oleaje, evitando la pérdida de arena.
  • Protegen a pequeños animales que se refugian en su interior.
  • Absorben CO2, contribuyendo a la mitigación del cambio climático.

También se han estudiado sus posibles aplicaciones biotecnológicas. Por ejemplo, pueden utilizarse como suplemento alimenticio para el ganado, como fertilizante para cultivos e incluso en aplicaciones farmacéuticas gracias a su actividad antimicrobiana, antifúngica y antiviral.

Importancia ecológica de las bolas de Posidonia

Crédito: https://www.seatravel.es/wp-content/uploads/2024/02/Diseno-sin-titulo-8-scaled.jpg

Lo curioso es que apenas hay información sobre la importancia ecológica de las egagrópilas. Esto es precisamente lo que quiero destacar en este artículo.

La mayoría de estudios se enfocan en sus aplicaciones biotecnológicas:

  • Materiales para construcción: su resistencia a la humedad y sus propiedades ignífugas permiten su uso como material aislante o de refuerzo en construcción.
  • Bioplásticos: su contenido en lignocelulosa puede aprovecharse para fabricar bioplásticos.
  • Procesos biotecnológicos: esta misma lignocelulosa también sirve para producir biocombustibles o fertilizantes.
  • Absorción de contaminantes: su estructura porosa les permite absorber contaminantes del agua o del suelo, como metales pesados o hidrocarburos.

Sin embargo, existe un estudio muy interesante.

¿Recuerdas que, durante la formación de las esferas, las olas y corrientes van aglomerando las fibras de las hojas junto con arena y otros restos orgánicos?

Pues, en 2021, unos investigadores de la Universidad de Barcelona descubrieron que, durante este proceso, las fibras también pueden atrapar pequeños fragmentos de plástico presentes en el agua. Se dice que las bolas de Neptuno “limpian el mar” porque ayudan a retirar estos plásticos del agua y los llevan de nuevo hasta la orilla.

Se estima que estas bolas pueden recoger alrededor de 1.470 artículos plásticos por kilogramo de biomasa.
Crédito: https://media.springernature.com/lw685/springer-static/image/art%3A10.1038%2Fs41598-020-79370-3/MediaObjects/41598_2020_79370_Fig2_HTML.png?as=webp

Aún así, más allá de este descubrimiento, sigue sin haber demasiados estudios que confirmen el papel ecológico de las egagrópilas en el ecosistema.

Algunos han mencionado su posible función como reserva de carbono (relacionado con el ciclo biogeoquímico del carbono), pero aún falta muchísima investigación al respecto. De hecho, es posible que por esta falta de información se esté subestimando la cantidad de carbono que realmente almacenan las praderas de Posidonia

El error de retirar los restos de Posidonia de las playas

A muchas personas les molestan los restos de la planta que se acumulan en las playas, especialmente en zonas turísticas. Las egagrópilas no tanto, pero las bermas dificultan el paso de los bañistas, huelen mal cuando se descomponen, hacen que las playas parezcan menos atractivas…

Hasta hace unos años, se solían retirar las bermas durante todo el año mediante maquinaria pesada y de forma poco regulada. A veces esta limpieza perjudicaba a la propia playa, ya que también provocaba pérdida de arena, egagrópilas, pequeños animales…

Crédito: https://www.santjoseprecicla.org/wp-content/uploads/limpieza-playas-bg.jpg

Ahora que ya sabes lo importantes que son estos restos para el medio, entenderás que NO deberían retirarse, al menos de forma habitual y tan poco controlada.

Afortunadamente, cada vez hay más conciencia y se han empezado a aplicar medidas de regulación para controlar la retirada de las bermas sin dañar al resto del ecosistema. Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana (España) se están aplicando normas como:

  • Solo se pueden retirar bermas que superen ciertas dimensiones (más de 10 cm de altura y 1,5 m de anchura).
  • No se limpian todas las zonas de la playa, solo áreas concretas.
  • La recogida se limita a los meses de temporada turística (entre junio y septiembre).
  • No se permite retirar restos de Posidonia en espacios protegidos.

Lo que aún no sabemos

Como te decía, aunque se han propuesto algunas de sus posibles funciones ecológicas, aún hacen falta muchos estudios que las confirmen.

Por ejemplo, puede que alberguen comunidades de pequeños animales detritívoros (es decir, que se alimentan de restos orgánicos en descomposición, como algunos caracoles marinos, cangrejos ermitaños…) que se alimenten de ellas o se refugien en su interior, pero todavía no se ha hecho una cuantificación de la fauna asociada. Esto podría evaluarse muestreando egagrópilas frescas, lavándolas, filtrándolas para retirar la posible fauna y realizando un recuento de individuos por volumen de egagrópila.

Tampoco se sabe su papel concreto en los ciclos biogeoquímicos. Puede que acumulen una cantidad de carbono que todavía no se ha estimado y que se está infravalorando. Esto podría resolverse haciendo análisis del contenido en carbono y otros nutrientes en sus fibras, similar a lo que ya se ha hecho con las bermas.

Sobre el descubrimiento de la “limpieza de plásticos”, tampoco se sabe bien cuál es el destino final del plástico una vez que llega a tierra. Lo ideal sería recoger las egagrópilas, retirar los plásticos y devolverlas a la playa. Pero los autores del estudio encontraron dos dificultades:

  1. Retirar las bolas puede perjudicar al resto del ecosistema. Las egagrópilas suelen estar mezcladas con las hojas de las bermas, así que retirarlas también implicaría eliminar parte de estas hojas (que, como ya sabes, tienen funciones ecológicas muy importantes).
  2. Estructura física de la bola. Las egagrópilas tienen capas de fibras muy densas, rígidas y compactas. Básicamente, los plásticos quedan enganchados entre las fibras y es difícil sacarlos sin romper las bolas.

Por eso, aunque no es imposible sacar los plásticos de las egagrópilas, se necesita más investigación para averiguar cómo hacerlo sin destruirlas.

Sobre la gestión y percepción pública

Ahora que se conoce mejor el valor de los restos de Posidonia en el ecosistema, se puede mejorar la gestión para encontrar un equilibrio entre la conservación y el uso turístico de las playas.

El primer paso es entender que las playas no están sucias. “Limpiar la playa” puede dañar el ecosistema. Por eso, se pueden plantear alternativas que busquen mejorar la gestión y cambiar la percepción pública.

Algunas acciones que ya se aplican en algunos lugares son:

  • Educación ambiental. Muchos ayuntamientos han instalado carteles informativos y organizan charlas para explicar a los visitantes el valor de las praderas.
Crédito: https://www.oropesadelmar.es/sites/085/files/2022-07/DSC_0252.JPG
  • Organizar las retiradas. En vez de “limpiar” toda la playa, se priorizan las zonas turísticas para mantener las bermas en las áreas de mayor valor ecológico.
  • Reubicar las bermas. En algunos lugares, las bermas retiradas en temporada turística se almacenan temporalmente y se devuelven a la playa en invierno para que sigan con su dinámica natural.
  • Aprovechar el material. Si quitar las hojas es inevitable, podrían destinarse a aplicaciones biotecnológicas como las que explicaba antes, promoviendo así la economía circular.

Y por último, mi parte favorita: seguir investigando ❤️

Todavía hay muchas preguntas sobre el papel ecológico de las egagrópilas y de los restos de Posidonia oceanica en las playas del Mediterráneo. Pero creo que se puede llegar a un equilibrio entre la actividad turística en las playas y la conservación de estos ecosistemas tan importantes.

Para eso, tenemos que seguir estudiándola, proteger sus praderas y seguir descubriendo todo lo que esta planta nos tiene que enseñar.

Crédito: https://life-bluenatura.eu/wp-content/uploads/2016/12/el-carbono-azul-1.jpg

Artículo de Bárbara

Bióloga marina e ilustradora científica

Conoce al equipo

Referencias

WORMS:

WoRMS - World Register of Marine Species - Posidonia oceanica (Linnaeus) Delile, 1813

Artículos:

https://doi.org/10.3390/jmse11040749

https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2025.178802

https://doi.org/10.3390/jmse11040749

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8547425/

https://doi.org/10.3390/ijms24087301

https://doi.org/10.1038/s41598-020-79370-3

https://doi.org/10.3390/ma6052043

https://doi.org/10.3390/polym13244285

https://doi.org/10.1007/s00227-021-03833-y

https://doi.org/10.1007/s10750-015-2333-y

https://doi.org/10.1016/j.marenvres.2020.105236

Páginas web:

Posidonia: the Mediterranean’s ‘super plant’
For the last 30 years, Spanish underwater filmmaker, diving instructor and marine biologist Manu San Felix has dedicated his life to saving the precarious “sea lung”.

https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/posidonia-planta-para-salvar-mediterraneo_18911

La mayor parte del nitrógeno que necesita el plancton para crecer procede de aguas profundas | Institut de Ciències del Mar
Científicos de la expedición Malaspina han confirmado que en los océanos tropicales y subtropicales del planeta la mayoría del nitrógeno que necesita el plancton para crecer proviene de las aguas profundas. Este proceso supera la absorción del nitrógeno gas de la atmósfera, que es muy importante entre el plancton de aguas cálidas. Los resultados, basados en datos recogidos durante la circunnavegación del buque oceanográfico Hespérides, salen publicados en la revista Nature Communications.
Un estudio liderado por el CSIC desarrolla el primer inventario mundial del carbono retenido por las praderas submarinas | Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Las paraderas submarinas, también conocidas como bosques azules, son uno de los ecosistemas más productivos y biodiversos del planeta. Aunque ocupan menos del 0,2 % del océano mundial, son capaces de almacenar más del 10% del dióxido de carbono que los océanos absorben cada año. Ahora, un trabajo internacional liderado por el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) traduce en cifras la aportación de estos bosques azules para combatir el cambio climático con el primer inventario mundial, que incorpora datos por regiones, países y tipos de praderas.
Detalle nota de prensa - Comunica GVA - Generalitat Valenciana
Entre el 15 de marzo y el 31 de octubre, se podrá autorizar la retirada de las acumulaciones de algas y fanerógamas marinas en las orillas de las playas urbanas Los ayuntamientos interesados podrán solicitar la autorización a la Conselleria de Medio Ambiente que podrá concederse para un período máximo de 4 años
A la espera de permiso para retirar toneladas de arribazón de posidonia en las calas bajo el Cabo de Santa Pola - Ayuntamiento de Santa Pola
Los arribazones no se pueden retirar de las playas naturales en todo el año, salvo autorización de la Dirección General de Medio Natural y Animal por episodios extraordinarios como el temporal de los últimos días. El Ayuntamiento ya ha solicitado el permiso y está a la espera de contestación para retirar el alga de las […]
El gobierno valenciano flexibiliza la retirada de posidonia tras las quejas ciudadanas
Los ayuntamientos podrán actuar hasta el 15 de septiembre en zonas no protegidas cuando las acumulaciones superen los 10 centímetros de altura y 1,5 metros de anchura. | Cadena SER